Rebeca Khamlichi (Madrid, 1987) se define como una forma de pintar más que como pintora. Creció entre los pinceles y óleos de sus dos padres artistas. Explica que su universo se nutre de diseño gráfico, de iconografía religiosa del siglo XVII y de los dibujos animados, pero también de Michael Haneke, el rosa chicle, las Pinturas Negras de Goya, el Superflat y la copla. Pinta en Madrid, en una terraza con vistas a los tejados del barrio de Lavapiés. Y lo hace, dice, porque -de momento- los acrílicos se dispensan sin receta médica. En 2016, paralelamente a su carrera artística, crea junto a Mari Quiñonero “Las muy perras”, una plataforma para recaudar fondos a través de la venta de arte que destinan a albergues, protectoras y refugios de animales. 

Más recientemente, en abril de 2018 publica su primer libro, “Las hijas de Antonio López” que ya va por su segunda edición. 

La exposición, que se inaugura oficialmente el 23 de mayo en La Causa Galería y completa este productivo año, se podrá visitar hasta el 23 de junio de 2018.